Natalia nació y creció en Moreno, provincia de Buenos Aires. Se unió a la organización en 2016, al poco tiempo de llegar a Washington D. C. Comenzó como voluntaria, y actualmente es miembro permanente de la comisión.

Natalia comprende la importancia de que los niños permanezcan en el sistema escolar, habiendo sido ella misma beneficiaria de una beca del Rotary Club de su ciudad para acabar sus estudios secundarios. En Centro Argentino, encontró una oportunidad para devolver lo que había recibido. En su tiempo libre, le gusta jugar al vóley y nadar.